La urraca común es un ave muy conocida y fácilmente reconocible, cuyo nombre científico es Pica pica, que pertenece al orden Passeriformes y a la familia Corvidae, la misma de cuervos, arrendajos y grajillas. Se caracteriza por su plumaje blanco y negro muy contrastado, con reflejos metálicos azulados y verdosos en las alas y la larga cola, que representa una parte importante de su longitud total; suele medir entre 40 y 50 centímetros, siendo gran parte de ese tamaño la cola. Tiene un cuerpo robusto, pico fuerte y un comportamiento muy activo e inteligente. Vive en una gran variedad de ambientes, como campos, dehesas, zonas agrícolas, parques, jardines y áreas urbanas, mostrando una gran capacidad de adaptación a la presencia humana. Es un ave muy lista, curiosa y oportunista, que se alimenta de una dieta muy variada que incluye insectos, frutos, semillas, pequeños animales, huevos, pollos de otras aves y carroña. Construye nidos grandes y cerrados con ramas, a menudo en árboles, donde la hembra pone varios huevos y ambos adultos participan en el cuidado de los pollos. Es una especie bastante sociable, aunque también territorial, y destaca por su capacidad de aprendizaje y su compleja conducta. La urraca común es muy abundante y no presenta problemas importantes de conservación, desempeñando un papel relevante en los ecosistemas como omnívoro y oportunista.