La garduña es un mamífero carnívoro de tamaño mediano, conocido científicamente como Martes foina, que pertenece al orden Carnivora y a la familia Mustelidae; tiene el cuerpo alargado, la cabeza estrecha, patas cortas, cola larga y muy peluda, y un pelaje marrón castaño con un característico babero blanco en la garganta y el pecho que la distingue de especies parecidas como la marta. Suele medir aproximadamente entre 58 y 82 centímetros de longitud total y pesar entre 0,9 y 2,5 kilogramos, y es un animal sobre todo nocturno, solitario y muy adaptable, capaz de vivir en bosques, zonas rocosas, medios agrícolas, entornos rurales e incluso cerca de pueblos y núcleos urbanos.

Se alimenta principalmente de pequeños mamíferos, aves, huevos, insectos y otros animales, aunque también consume frutos, por lo que aprovecha muy bien los recursos disponibles en su entorno. En la Península Ibérica está ampliamente distribuida, y su reproducción presenta implantación diferida, de modo que tras el celo de verano el desarrollo del embrión se retrasa y normalmente nacen entre dos y cuatro crías a finales del invierno o en primavera. Aunque suele pasar desapercibida por sus costumbres discretas, cumple un papel importante en el equilibrio natural y, en conjunto, se considera una especie de preocupación menor.