La avutarda es una gran ave terrestre, conocida científicamente como Otis tarda, que pertenece al orden Otidiformes y a la familia Otididae; es una de las aves voladoras más pesadas del mundo y la más grande de Europa, con machos que pueden superar los 15 kilos de peso y medir entre 90 y 105 centímetros, alcanzando una envergadura de hasta 2,5 metros. Presenta un aspecto robusto, con cuello largo, patas fuertes adaptadas a caminar y un plumaje en tonos pardos, ocres y blancos que le permite camuflarse perfectamente en su entorno. El macho, además, posee unas características “barbas” o bigotes blancos a los lados del pico que se hacen visibles en la época de celo. Vive en grandes llanuras abiertas, como estepas, campos de cereal, pastizales y zonas agrícolas extensivas, donde necesita amplios espacios sin obstáculos para moverse y detectar peligros. Se alimenta de una dieta variada que incluye brotes, hojas, semillas, insectos y pequeños vertebrados, por lo que es un ave omnívora. Es una especie muy cautelosa y terrestre, que pasa la mayor parte del tiempo caminando, aunque puede volar con gran potencia cuando es necesario. Durante la reproducción, los machos realizan espectaculares exhibiciones de cortejo llamadas ruedas, en las que inflan su plumaje y muestran sus colores para atraer a las hembras. La hembra pone normalmente de 2 a 3 huevos en el suelo, en un nido muy simple, y se encarga sola de la incubación y del cuidado de los pollos. En España se encuentra la mayor población mundial de avutarda, especialmente en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid. Es una especie emblemática de los paisajes agrarios tradicionales, aunque se considera Vulnerable debido a amenazas como la intensificación agrícola, la pérdida de hábitat, las molestias humanas y las colisiones con tendidos eléctricos.