El charrán común es un ave marina elegante conocida científicamente como Sterna hirundo, que pertenece al orden Charadriiformes y a la familia Laridae; se caracteriza por su cuerpo esbelto, alas largas y puntiagudas, cola ahorquillada y un vuelo muy ágil y ligero. Presenta un plumaje claro, con el dorso grisáceo, partes inferiores blancas, un característico capirote negro en la cabeza y un pico rojo con la punta oscura. Suele medir entre 31 y 35 centímetros y alcanza una envergadura de unos 70 a 80 centímetros. Vive en costas, estuarios, lagunas, marismas y también en algunas zonas interiores con agua, donde se alimenta principalmente de pequeños peces que captura lanzándose en picado desde el aire, además de insectos y otros pequeños organismos acuáticos. Es un ave muy sociable, que suele criar en colonias sobre playas, islas, salinas o terrenos arenosos poco protegidos, donde hace el nido en el suelo en una simple depresión. La hembra pone varios huevos y ambos adultos participan en la incubación y en el cuidado de los pollos. Es una especie migradora que pasa el invierno en África y regresa a Europa en primavera para reproducirse. El charrán común es un ave muy ligada al buen estado de los humedales y zonas costeras, y aunque en general no está gravemente amenazado, puede verse afectado por la perturbación humana en las colonias, la pérdida de hábitat y la contaminación.